Perspectivas del ciclo político en España

Con Javier Aristu, Kepa Aulestia, Lluis Rabell y Paloma López.

PERSPECTIVAS DEL CICLO POLÍTICO EN ESPAÑA

En tiempo de desolación nunca hacer mudanza, mas estar firme y constante en los propósitos y determinaciones en que estaba el día antecedente a la tal desolación”. La célebre cita de Ignacio de Loyola hizo fortuna el pasado 19 de enero en el curso de la Mesa Redonda que compartieron en ISEGORIA Javier Aristu, Kepa Aulestia, Paloma López y Lluis Rabell.

Tanto en sus intervenciones como en las preguntas y aportaciones del público asistente se plantearon una serie de ámbitos de reflexión que hunden sus raíces en los grandes retos a los que la izquierda se enfrenta en la actualidad.

En este sentido, para los intervinientes no se ha dado con la fórmula para encajar las corrientes militantes de la izquierda transformadora que ya habían agotado su ciclo y tenían consciencia de ello y las nuevas fuerzas que irrumpieron con la crisis y el 15-M.

Se subrayó que la democracia representativa y las mediaciones están en crisis, que no es posible construir un proyecto de cambio sin un sólido anclaje en el mundo del trabajo y el movimiento sindical, sin la propuesta de un nuevo contrato social, sin la recuperación de una idea europea de progreso, sin la superación de una forma “adolescente” de aproximarse a la política, sin ser capaces de situar una nueva relación entre el conflicto y el consenso para avanzar en nuevos instrumentos de acción política y para la realización y materialización de las condiciones por medio de las cuales sea posible abordar con viabilidad los nuevos problemas, potenciados por las nuevas tecnologías, que han internacionalizado las cadenas de valor, facilitando precariedad y dispersión de la fuerza de trabajo y el nuevo proletariado digital.

Por ello, todos estuvieron de acuerdo en que es necesaria una estrategia para configurar un país que ofrezca un horizonte de cambio posible a quienes hoy, como consecuencia de tales cambios, están y se sienten desamparado, así como construir un proyecto que debería tratar de organizarse con cercanía y compromiso, poniendo en valor el legado de la cultura política, tradiciones y experiencias de la izquierda histórica.